Pato en salsa de granada (Fesenjan en iraní
Este plato es aun muy tradicional en Irán y he tomado su receta porque es la más primitiva que he encontrado, aunque apostaría cualquier cosa a que fue habitual en el Camino de Santiago (ver 1.7.3. La cocina del Camino de Santiago).
Preparación.
1. Para la salsa ponemos las cebollas a confitar lentamente en mantequilla. Mientras tanto se parten dos granadas, se vacían y se pasan los granos por el chino para extraer el zumo sin que lleve las pepitas. Cuando la cebolla esté transparente y blanda, antes de que tome color se añaden las almendras peladas y picadas a cuchillo, los piñones enteros, un poco de cúrcuma y las bayas de enebro, sesalpimienta y rehoga bien, luego se añade el zumo de granada y se deja cocer a fuego lento.
2. Mientras se termina de hacer la salsa, asamos el pato. Para ello se pincha bien la piel por todas partes y se salpimienta, luego se ensarta en la lanzadera del horno y se asa durante veinte minutos como un pollo teniendo la precaución de poner una bandeja debajo para recoger la grasa que suelte y no ponga perdido el electrodomestico. Si se hace sobre brasas, que es lo correcto, la grasa caerá y al arder chamuscará algo más la piel, aportando más perfumes al guiso.
3. Para terminar se pone el pato dentro de la salsa y se deja que termine de hacerse lentamente durante casi una hora.
4. Se presenta en una bandeja adornado con los granos de la tercera granada crudos.
Variantes del plato:
Una variante más al gusto francés se asar el pato en confit, es decir cortado en trozos y dentro de una cazuela para que al fundirse la grasa empape la carne y resulte más jugoso. Realmente resulta más jugoso pero también más grasiento. Lo que si le acompaña muy bien es un Arroz Pilaw
Pato en salsa de granada (Fesenjan en iraní
Este plato es aun muy tradicional en Irán y he tomado su receta porque es la más primitiva que he encontrado, aunque apostaría cualquier cosa a que fue habitual en el Camino de Santiago (ver 1.7.3. La cocina del Camino de Santiago).
Preparación.
1. Para la salsa ponemos las cebollas a confitar lentamente en mantequilla. Mientras tanto se parten dos granadas, se vacían y se pasan los granos por el chino para extraer el zumo sin que lleve las pepitas. Cuando la cebolla esté transparente y blanda, antes de que tome color se añaden las almendras peladas y picadas a cuchillo, los piñones enteros, un poco de cúrcuma y las bayas de enebro, sesalpimienta y rehoga bien, luego se añade el zumo de granada y se deja cocer a fuego lento.
2. Mientras se termina de hacer la salsa, asamos el pato. Para ello se pincha bien la piel por todas partes y se salpimienta, luego se ensarta en la lanzadera del horno y se asa durante veinte minutos como un pollo teniendo la precaución de poner una bandeja debajo para recoger la grasa que suelte y no ponga perdido el electrodomestico. Si se hace sobre brasas, que es lo correcto, la grasa caerá y al arder chamuscará algo más la piel, aportando más perfumes al guiso.
3. Para terminar se pone el pato dentro de la salsa y se deja que termine de hacerse lentamente durante casi una hora.
4. Se presenta en una bandeja adornado con los granos de la tercera granada crudos.
Variantes del plato:
Una variante más al gusto francés se asar el pato en confit, es decir cortado en trozos y dentro de una cazuela para que al fundirse la grasa empape la carne y resulte más jugoso. Realmente resulta más jugoso pero también más grasiento. Lo que si le acompaña muy bien es un Arroz Pilaw
Pato en salsa de granada (Fesenjan en iraní
Este plato es aun muy tradicional en Irán y he tomado su receta porque es la más primitiva que he encontrado, aunque apostaría cualquier cosa a que fue habitual en el Camino de Santiago (ver 1.7.3. La cocina del Camino de Santiago).
Preparación.
1. Para la salsa ponemos las cebollas a confitar lentamente en mantequilla. Mientras tanto se parten dos granadas, se vacían y se pasan los granos por el chino para extraer el zumo sin que lleve las pepitas. Cuando la cebolla esté transparente y blanda, antes de que tome color se añaden las almendras peladas y picadas a cuchillo, los piñones enteros, un poco de cúrcuma y las bayas de enebro, sesalpimienta y rehoga bien, luego se añade el zumo de granada y se deja cocer a fuego lento.
2. Mientras se termina de hacer la salsa, asamos el pato. Para ello se pincha bien la piel por todas partes y se salpimienta, luego se ensarta en la lanzadera del horno y se asa durante veinte minutos como un pollo teniendo la precaución de poner una bandeja debajo para recoger la grasa que suelte y no ponga perdido el electrodomestico. Si se hace sobre brasas, que es lo correcto, la grasa caerá y al arder chamuscará algo más la piel, aportando más perfumes al guiso.
3. Para terminar se pone el pato dentro de la salsa y se deja que termine de hacerse lentamente durante casi una hora.
4. Se presenta en una bandeja adornado con los granos de la tercera granada crudos.
Variantes del plato:
Una variante más al gusto francés se asar el pato en confit, es decir cortado en trozos y dentro de una cazuela para que al fundirse la grasa empape la carne y resulte más jugoso. Realmente resulta más jugoso pero también más grasiento. Lo que si le acompaña muy bien es un Arroz Pilaw
La gastronomía de Puebla está llena de platillos típicos que hacen de la ciudad un lugar inolvidable. Destacan los envueltos de mole, las chanclas, los tamales pulacles, los tlayoyos, las chalupas, los gusanos de maguey con salsa borracha, los escamoles a la mantequilla, la sopa de elote y rajas, el arroz a la mexicana, la sopa de habas frescas y de hongos. Además se puede saborear del sabor especial de su mole de olla o el mole del Convento de Santa Rosa. La tinga poblana, el guacamole, el pescado en pipián rojo, la barbacoa de puerco, las indias vestidas, los chiles en nogada, el cuitlacoche con rajas, el chitamal, el frijol con xocoyolis acompañado de guacamole de pipicha y salsa de guatomate, no deben despreciarse.De postre puede disfrutarse una copita de rompope de Santa Clara, de arroz con leche, de Tlaxcales, de lágrimas de obispo, de figuritas de pasta de almendra o de los típicos camotes de Santa Clara.
Colores de las verduras
El color de las verduras indica el contenido de alguna sustancia característica, lo habitual es que predomine el color verde debido a la presencia de un pigmento natural verde denominado clorofila. La clorofila se puede ver afectada fácilmente por el pH de las sustancias de la planta y por esta razón puede variar el color desde el verde oliva que revela la existencia de medios ácidos hasta el verde brillante de losmedios alcalinos. (Es lo que ocurre al cocinar guisantes y judías verdes con un poco de bicarbonato que se logran colores más brillantes). Algunos de los ácidos presentes en las verduras se liberan durante la cocción, particularmente si se cuecen sin la tapadera.
Si se observan otros colores como el amarillo/naranja en frutas o verduras se debe a la presencia de carotenoides, que se ven afectados igualmente por los procesos de cocinado o de cambios en el pH.
El rojo/azul de algunas frutas y verduras (como los zarzamoras y remolachas) se deben a la presencia de una sustancia química natural denominada antocianina, pigmento natural sensible a los cambios de pH. Cuando el pH es neutro, los pigmentos son de color púrpura, al llegar a ácido, se ponen de color rojo, y al llegar a un valor alcalino, azul. Todos estos pigmentos son muy solubles en agua.
¿Qué es una alimentación correcta?
Es aquella dieta que cumple con las necesidades específicas de las diferentes etapas de la vida, promueve en los niños y las niñas el crecimiento y el desarrollo adecuados y en los adultos permite conservar y alcanzar el peso esperado para la talla y previene el desarrollo de enfermedades. Esto es, consiste en comer de todo en las proporciones adecuadas cumpliendo con las necesidades específicas de las diferentes etapas de la vida.
La alimentación correcta está relacionada con las necesidades específicas de un individuo; la dieta correcta comprende una serie de características que debemos considerar al seleccionar, preparar y consumir nuestros alimentos.
Soufflé de chocolate
Ingredientes
200 g. de chocolate semiamargo
90 g. de mantequilla
60 g. de azúcar
60 g. de harina cernida
4 huevos
mantequilla para untar los moldes
cacao en polvo
leche condensada o crema inglesa
Precalentar el horno a 200 grados C. Derretir el chocolate a baño María junto con la mantequilla y dejar que se enfríe. Aparte, batir las yemas junto con el azúcar hasta que adquieran una consistencia cremosa, añadir la harina y mezclar perfectamente. Incorporar el chocolate derretido frío y revolver bien. Batir las claras a punto de nieve e incorporarlas en forma envolvente a la preparación anterior. Dejar reposar la mezcla dentro del refrigerador durante una hora. Dividir el Mouse en 6 moldes para panquecitos previamente en mantecados durante 10 minutos o hasta que al introducir un palillo éste salga limpio. Desmoldarlos cuando todavía estén un poco calientes y espolvorearlos con cacao en polvo. Servirlos acompañados de leche condensada o crema inglesa y entonces podrán comprobar lo fácil, sencillo y exquisito que es este postre de nuestro arte culinario de la comida francesa